Kimbo Slice

La historia de Kimbo Slice tenía todos los condimentos para convertirse en un "hit" instantáneo de la red. Un afro-americano pandillero enorme, recién salido de prisión, que para “divertirse” no encuentra mejor opción que filmar videos de él peleando. Tan brutal y salvaje era Kimbo a la hora de las trompadas que en su primer video golpea tanto a su adversario que logra, literalmente, sacarle un ojo de un piñazo. Esto lo volvió de inmediato en una cyber-estrella y sus videos eran algunos de los más buscados de la red. Su fama duraría hasta que un día, a causa de una no muy brillante idea, se enfrenta a un luchador profesional, Sean Gannon, quien lo dejó tirado en el suelo llorando y rogando clemencia. Tras su ocaso, Kimbo desapareció de la red y se dedicó a ser el guardaespaldas de unos actores porno.