Misterios azules

Una de las formaciones geologicas más sorprendentes son los agujeros azules.
Su formación fue única, ya que son cavernas que se crearon en la superficie durante la edad de hielo, cuando el nivel del mar era 100 metros inferior al actual. Al derretirse las capas de hielo, estas cuevas y cavernas quedaron tapadas, formando un inmenso agujero azul. Su mayor característica es el contraste con el resto de la zona. La relativa profundidad que poseen con respecto a su alrededor y el poco recambio de agua que experimentan, debido a las debiles corrientes en las que se forman, los llevan a ser una verdadera “placa de petri gigantesca” ya que el nivel de bacterias por mililitro en el fondo del agujero azul es varias docenas de veces superior al agua de la superficie. El más impresionante de los agujeros azules, tanto por su tamaño como por su casi perfecta circunferencia, se encuentra en Belice. Es bastante imponente, su exterior es sólo la punta del iceberg, ya que la garganta azul posee una profundidad de 125 metros y sus prehistóricas cavernas presentan algunas de las formaciones de estalactitas más impresionantes que se puedan observar. La tumba de Sinai, cerca de Danah, en el Mar Rojo, existe una caverna vertical costera de 100 metros de profundidad por 40 de ancho, considerado como el punto de buceo más peligroso del mundo. No es para menos, ya que sus laberínticas cavernas han clamado la vida de 40 buceadores. No obstante, esta cifra no es oficial, y como según indican los instructores de la zona, el número de buceadores que perdieron la vida en esta formación es mucho mayor. Según buceadores expertos el mayor peligro de esta serie de cavernas se da cuando buceadores no familiarizados con el área o inexpertos intentan salir por “El arco”. El arco es un confuso tunel difícil de distinguir hallado a unos 60 metros de profundidad que conecta el agujero con el arrecife exterior.