Chiste


El pajillero.
El otro día, saliendo del bar (fuí a preguntar una dirección...) me encuentro con un púber, un adolescente. El típico jovenzuelo feo, con granos, pelo graso y gafas de otra generación; llorando a moco suelto y mirando a su desgarradora y temblequeante mano con las uñas y padrastos raídos y algo sangrantes... Y le dije:
- ¡Pero chavalote! ¿Que te ocurre?...
- Pues... que hay un banco de esperma en la esquina y paga 25€ por una donación.
- ¿y...?
- ¿No te das cuenta?, gritó el acneico.
- ¡¡He dejado escapar una verdadera fortuna entre mis dedos!!