Historia con moraleja

¡Yo estaba muy feliz!, mi novia y yo despues de mas de un año, decidimos casarnos. Mis padres nos ayudaron en toda forma posible, mis amigos me apoyaban, y mi novia era un sueño. Solo había una cosa que me molestaba mucho, y era la mejor amiga de ella. Era inteligente y sexy, y a veces flirteaba conmigo, lo que me consternaba. Un día, la amiga de mi novia me hablo por teléfono y me pidió que fuera a su casa a ayudarle con la lista de los invitados a la boda. Así que fui para allá. Ella estaba sola, y cuando llegué, me susurró que, ya que me iba a casar con su mejor amiga, y tomando en cuenta que ella tenia ciertos sentimientos y deseos hacia mi persona, y que ya no podía aguantarse mas, antes que me casara y comprometiera mi vida con su mejor amiga, quería hacer conmigo el amor, una sola vez. ¿Qué podía decir? Estaba totalmente sorprendido, y no pude decir palabra. Así que me dijo, iré al cuarto, y si tú lo deseas, entra y me tendrás. Admire su maravilloso trasero mecerse al subir las escaleras. Me levante del sillón y estuve así, de pie, por un momento. Me di la vuelta y fuì a la puerta principal, la cual abrí, y salí a la calle, me dirigía a mi coche. Pero... ¡¡Mi novia estaba afuera!! Con lágrimas en sus ojos, me abrazo y me dijo, estoy muy feliz y orgullosa de ti. Has pasado mi pequeña prueba. ¡¡No podía tener a un mejor hombre como esposo!!
Moraleja: ¡¡Deja, siempre, tus condones en el coche!!