Tèrminos III

El Sindicato.
El sindicato obrero es uno de los conceptos que más han influido en el desarrollo del mundo moderno y, al tiempo, uno de los inventos que más claramente prueban que todos vivimos en la misma época. Uno de los primeros sindicatos fue la Asociación de Obreros Londinenses, que celebró su primer congreso mundial en 1838 sobre esta base: "Si nosotros necesitamos su dinero, ellos necesitan nuestro trabajo". Esa asociación aprobó una Carta Magna en la que se proclamaba el derecho a voto para todos los obreros (sólo para propietarios del sexo masculino y religión anglicana). El parlamento británico acabó aceptando tácitamente algunos de los principios que proclamaba ese documento, con lo que el proletariado inglés evitó la violenta guerra de clases que agarrotó a muchos países europeos, entre otros España. No fue la primera vez que esto ocurría. En la historia del antiguo Egipto hay, por lo menos, un caso de huelga organizada que paralizó la construcción de una pirámide y obligó al faraón a satisfacer las demandas de los huelguistas. Muchos años más tarde, en tiempos de Carlos II el Hechizado, la servidumbre de palacio se declaró en huelga de brazos caídos porque no se les pagaba: el marqués de Balbases la resolvió pagándoles todos los atrasos de su bolsillo.