El último conejillo de indias

El paciente H.M., como se le denominó para preservar su identidad, pasó los últimos 50 años de su vida recluido en un centro médico de Connecticut, donde decenas de especialistas acudían esporádicamente a conocer y estudiar su caso. El paciente perdió su hipocampo cuando tenía 20 años, después de una operación que debía curarle la epilepsia y que le dejó sin memoria a corto plazo. Después de aquello, apenas podía retener sus recuerdos en la cabeza durante más de 20 segundos.
Se llamaba Henry Gustav Molaison y murió el martes, día 2 de Diciembre, a las 5 de la madrugada, en su habitación, por un fallo respiratorio. Tenía 82 años. Esa misma noche, los médicos pasaron horas escaneando su cerebro.
Artículo del The New York Times