LA MASTURBACIÓN

El origen de la palabra procede del latín, Mas: órgano sexual masculino, y Turbatio: excitación, y según otros de manu y strupatio: seducción por la mano. Excitación manual del sexo. Inicialmente se la llamó en la Biblia onanismo, en referencia a Onán (Génesis, 38,1). La masturbación es un fenómeno asociado a la pornografía, aunque puede ir separado de ella. Su uso aparece por primera vez, con este nombre, en el año 40 a. C., utilizado por Marcial, poeta hispano-romano nacido en Aragón.
Es la búsqueda del orgasmo por el orgasmo, por el mero placer, al margen del amor sexuado y compartido. Se busca una satisfacción rápida, inmediata, sin contenido afectivo alguno. La imaginación toma el mando, recurriendo a contenidos presentes que son visualizados, o pasados, que están archivados y la mente los actualiza, sirviendo de excitante.
La masturbación aparece en las fases tempranas de la sexualidad masculina, como una forma de autoerotismo con carácter de fase, que se da en casi todos los hombres. Hemos dicho que la masturbación es la sexualidad en la que sólo participa uno mismo, aunque es una definición incompleta, ya que en realidad es posible masturbar a otra persona o ser masturbado por ella. De hecho, en muchas ocasiones el hombre descubre la masturbación en un ambiente de juegos con sus amigos de la infancia o de la pubertad. Otras veces es un hallazgo solitario, resultado de la autoexploración típica de la pubertad.
En este periodo la masturbación ocasional es algo normal, y la preocupación sólo debe surgir si se dan conductas patológicas o anormales. Al principio de la niñez y luego en la pubertad, la sexualidad es polivalente y está desparramada por toda la geografía corporal. Ya en la adolescencia se concentra en los órganos genitales, adquiriendo éstos la representación de su yo. Ahí comienza la fase onanista.
El adolescente acaricia sus genitales y descubre sus cambios y asiste a ellos. Para Freud el placer sexual era lo máximo, pero dijo que la masturbación crónica solía conducir a las llamadas neurosis actuales.
la masturbación masculina varía de contenido según la edad: en los púberes puedo considerarse algo normal; en la adolescencia también es frecuente, aunque debe ser controlada; a partir de los veinticinco años, ya en plena edad adulta, la masturbación es un síntoma de inmadurez que se agrava a medida que la persona crece.
La sociedad moderna, caracterizada por el hedonismo y la permisividad, ni siquiera se plantearía una pregunta de esta índole. Sin embargo, es necesario hacerlo, ya que la masturbación, que es normal hasta cierto punto en las primeras fases de la adolescencia, representa en la edad adulta un claro signo de inmadurez y carencia de valores interiores.