Carlos Olea, el hombre piedra

Este hombre de 44 años que vive en San Vicente de Tagua Tagua, y que el único movimiento que puede realizar y aún con dificultad, es pestañear.

Su nombre científico es Fibrodisplasia osificante progresiva, y es un mal genético y muy poco común que no tiene ninguna cura aún y que convierte todo el cuerpo en un gran hueso, una extraña enfermedad genética que se produce durante la infancia, el cuerpo produce un hueso adicional justamente en algun área donde normalmente no debiese existir un hueso.

El problema de esta patología, es que provoca que músculos, tendones y todo tejido blando esté sujeto a un proceso llamado miositus osificante, en términos más simples, estos se convierten en hueso.

Los síntomas de las personas que padecen de este terrible mal empiezan a aparecer en los primeros 20 años de vida, y comienza a manifestarse por rigidez en cuello, hombros y ya, cuando es más avanzado se desarrolla en la espalda, brazos y piernas.


Se estima que esta enfermedad tan sólo afecta a unas 3 mil personas en todo el planeta y lamentablemente por el momento no existe un tratamiento para este mal, por lo que ahora, tan sólo existen medicamentos que sirven para calmar el dolor y la inflamación que provoca el FOP.


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