El Libro del Nombre de los Muertos

El título es la traducción del griego al libro Necronomicon y se podría considerar como la puerta que será abierta por el Codex Esmeralda (libro anexo donde vienen cifrados los conjuros que faltan en el Necronomicon) para la llegada de Satanás y todos sus inmundos demonios.

El nombre original es “Al-Azif” y fue escrito por Abdul Al-Hazred, un poeta loco que huyó de Sana a Yemen hacia el año 700, durante el Califato de los Omeyas y que se llevó 10 años en la soledad del Dahna, el llamado "Desierto Escarlata".

Fue allí, en la inmensidad del desierto donde lo escribió y no fue mas que la mano que trabajó al dictado de las voces, de ese murmullo diabólico e insesante que escuchaba su mente y que llegó a atormentarle hasta que perdió el juicio.

Su título proviene del término “Azif”, que alude al ruido que hacen los insectos por la noche y que, en éste caso, se refiere al murmullo constante que, como los insectos, producen las criaturas demoníacas. Más exactamente es el germen del caos, porque no es otra cosa que el Evangelio de Satanás o el Apócrifo del Diablo.

Tras la extraña muerte de su autor en el año 738, el libro transitó en secreto por varios círculos de adoradores del Diablo, hasta que un griego, Theodorus Philetas, lo tradujo a su lengua en el siglo X y lo dio a conocer por el nombre que ahora tiene, el Necronomicon.

La presencia de éste libro a lo largo de la historia, parece innegable. Varios edictos lo condenaron, se intentaron quemar todas sus copias en varias ocasiones: el Patriarca Miguel ordenó una destrucción en el siglo XI y el mismísimo Gregorio IX, dos siglos mas tarde, lo incluyó en el "Indice de Libros Prohibidos" de la Iglesia Católica.

La filosofía que encierra el libro, bien empleada y reservada sólo para quien la sepa interpretar correctamente, se le supone otorgará el poder que amenazará los dogmas de la Fe.


Palabras apocalípticas que, seguramente, creen una mueca en forma de sonrisa sobre la mayoría pero ¿no es cierto que cuando Las Sagradas Escrituras hablan del Fin de los Tiempos, de la Parusía, del Apocalipsis y el demonio uno finge creer, pero cuando se nos habla de la posibilidad de que todo eso ocurra mañana, quizas hoy mismo, preferimos calificar de ridículo aquello que antes era dogma?.

¿Acaso hay que excluir el Apocalipsis de las páginas de la Biblia? Entonces ¿No es real el demonio?.

Según los entendidos, una vez restituidos al Necronomicon en el lugar que les corresponde aquellos conjuros que ahora están en el Codex Esmeralda, el libro romperá la puerta que contiene a la Bestia. Por eso ha sido perseguido con ahínco y se le continuará persiguiendo y no sólo por la Iglesia.

Se dice que el Libro contiene Doce conjuros, entramados y ocultos ahora entre otros conjuros dentro del Codex, primero, deben ser localizados dentro del Libro Esmeralda y luego, restituidos a los párrafos del Necronomicon de donde fueron cercenados y por último, han de pronunciarse en un orden concreto, tambien cifrado en el Codex.

Entonces, supuestamente, ocurrirá lo impensable; el Fin de los Tiempos. Los conjuros serán devastadores. Nada quedará en pié, sólo la historia de la religión marchita. Las iglesias se vaciarán y los hombres serán esclavos de la Bestia.


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