Una Muerte de Película

Susan Cabot fue lanzada al estrellato por Roger Corman en su película "La mujer insecto" (The Wasp Woman,1959) en la que interpretaba a una experta en cosméticos que se inyecta jalea real para parecer siempre joven y que acababa convirtiéndose en un monstruo medio mujer, medio avispa.

Siguieron más títulos de serie B como Mujeres vikingas o Guerra de planetas. En 1967 tuvo a su único hijo Tim Cabot –fruto de su relación con el rey Hussein de Jordania que le pasaría una pensión vitalicia y al que los médicos diagnostican enanismo.

Aquí es cuando la vida de Susan parece recrear una película de serie B. Entra en escena el centroeuropeo doctor Dobkin que recomienda unas inyecciones a base de la pituitaria de cadáveres recientes.

El tratamiento tuvo éxito, pero Susan, que sobreprotegía a su hijo de manera enfermiza, inyectó a Tim unas dosis cada vez mayores hasta convertirlo en una especie de monstruo hipertrofiado con serios problemas psicológicos y muy malas pulgas, peligrosa combinación.

Los Cabot vivían sin salir ni comunicarse con nadie en un caserón en las afueras de Hollywood lleno de fotos y recuerdos de la cada vez más desequilibrada actriz. Hasta que el 3 de diciembre de 1987 al monstruoso Tim se le cruzaron los cables y golpeó a su madre hasta matarla. Vida y muerte al más puro estilo pulp.


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