La Imaginación del Hambre

Un joven africano de unos 20 años, indocumentado, estaba tan incómodo que, incluso, la Guardia Civil tuvo que auxiliarlo para salir de su escondite.

La benemérita difundió que el descubrimiento se produjo en la Aduana de Beni-Enzar, en Melilla. Las autoridades inspeccionaban un auto con matrícula marroquí, cuando unos “extraños bultos” llamaron la atención del guardia.

En el momento que el policía hizo bajar al acompañante descubrió el insólito escondite del inmigrante: los bultos eran el cuerpo de un hombre, que hacía de asiento.

El "asiento humano" aseguró que venía de Guinea Conakry. Según informó la autoridad, en lo que va del año, ya descubrieron 14 vehículos con doble fondo. Esos cubículos servían de escondite para los sin papeles, casi todos en la zona del depósito de combustible o el salpicadero.